24 jul. 2009

Fantasgoritmos


Es que cuando hablas se me desmelenan fantasías en formas de logaritmos, o se me hacen las fantas gorgorismos en los cuellos, así que me he comprado un par de tapones para que me proteja la sordera, por no oírte haré lo que sea, he tardado muchos años en huir de tus halagos, de tus susurros y de tus parabras de saltimbanqui, bueno de la imaginación de tus palabras, porque tú huiste con mucho más de lo puesto en la época en que aún no se vendían dinosaurios en las tiendas de los chinos.

Si es necesario me tiro a la piscina, así buceando sólo oiré gorgoteos de olitas y el pitido de mis oídos, pero bien sabes cuánto me gustaría ahogarme contigo.

Mis fantasgoritmos me cuidan entre algodones para que pueda ascender a glorias supraurbanas, a veces sin oxígeno, porque respirando por branquias es muy fácil volar en medio de la hipoxia, como en un viaje espacial de cohetes a lunas de colorines.

Los cálculos de mis latidos me tienen entretenida, pero pero ya no te espero, porque para que se me pare el corazón ya existe otro mundo feliz, sin huxleys con pronósticos funestos, más bien con harleys de mentirijillas que me disparan hasta el infinito de mi ser y más allá.

Como ya sólo eres un fantasma, puedes seguir hablando, mientras yo hago con mi garganta fantasgoritmos.
[Foto: garganta de los infiernos. Fuente: dondeviajar.net]