1 mar. 2013

¡Estoy en 1º de mus!

- ¡Mentirosa!
- De eso nada, te juro que estoy aprendiendo a jugar al mus. Estoy en primero de mus, que es como aprender a escribir pero más lioso, ya sé lo que es un "duplex" y lo que significa "envido".
- Y yo sé lo que es un adosado, no fastidies. Anda guapa, que eres más rara...
- Pero si es un juego que tiene más de 200 años.
- No si yo ya te imaginaba a ti con un traje de pana, boina y bigote, y dentro de poco eres capaz de fumar puros.
- Vale, nena, tú imagíname como quieras, pero el profe es un personaje.
- ¿Ah, sí?, ya decía yo que había gato encerrado, cuenta, cuenta.
- Pues está bien, muy bien, mejor de lo que me habían contado, la verdad es que le dije que sí a lo del mus para verle la jeta en vivo y en directo. Y ha tenido la santa paciencia de irme enseñando las reglas del juego con ojos a media asta y voz amable, con orden y sistemática lejos de mi caos mental, y hasta ha conseguido que yo logre sumar tres cartas seguidas. Tiene mérito el muchacho.
- Ya, ya, si no te conociera...
- Bueno la verdad es que me costaba trabajo seguirle, porque se me iban las ideas por otros derroteros. Tiene una preciosa nariz aguileña de Julio César. Mordisqueable.
- ¡Mordisqueable!, tú y tus símiles.
- ¡Órdago a la grande!
- ¿Mandeeeee?
- Es laaaargo, muy laaaargo.
- ¿Alto?
- Sí, pero no me refiero a eso. Me refiero a esa sensación que me transmiten algunas personas de que me van a dar siete vueltas y que me hace flotar en un nimbo amarillo.
- Es deciiiiirrrrr...
- No, no digo nada. Porque en mi vida siempre prima la ley de incompatibilidades, tú ya lo sabes. Lo único que digo es que me recuerda a mi profe de matemáticas: él explica con una claridad meridiana y yo pienso con un oscurantismo trigonométrico, durmiéndome en los laureles de vez en cuando y pensando en las musarañas,... bueno en las musarañas no, pero en que me encanta su modo de hablar sí. Él pone un interés tremendo en enseñarme, así que creo que incluso voy a tener la suerte de aprender, pero de aprender muchas cosas, lo del mus va a ser todo un descubrimiento, a ver si se me fuga la ingenuidad para siempre haciendo mutis por el foro.
- Niña, tú no tienes remedio.
- ¡Mus!